Son muchos los minerales a los que se les atribuye propiedades como la atracción de la buena suerte (rodado de jade) la protección (rodado de turmalina) o la concentración (rodado de citrino)

Para que estos atributos tomen consistencia es necesario que el mineral este el mayor tiempo posible junto a nosotros, hay que llevarlo encima.

Una forma práctica es llevarlo  en forma de adorno, como un anillo o un colgante y la otra forma es llevarlo en forma de rodado.