¿Qué es Reiki?

Reiki es un sistema de sanación por imposición de manos, por medio de cual canalizamos las Energías Naturales que ayudan a la persona a poner en equilibrio y funcionamiento su sistema de defensas y por ende, a restablecer la Salud.

Reiki es una palabra de origen Japonés que significa Energía Vital Universal, o sea, Rei = Energía Universal y Ki = Energía Vital.

Este sistema de curación fue redescubierto por el Sensei Japonés, Dr. Mikao Usui a fines del Siglo XIX.

A través de esta técnica se logra la desconexión de las preocupaciones cotidianas, logrando descanso profundo, energía y equilibrio interno; es altamente efectivo no solo en la sanación de enfermedades en general, (al despertarse el sanador interno de la persona), sino también se destaca su alta efectividad en la prevención, elemento propio de la medicina oriental.

BENEFICIOS DEL REIKI

Esta terapia se puede administrar tanto a personas sanas como enfermas, ofreciendo en ambos casos lucidez y tranquilidad.

Las observaciones realizadas demuestran una gran cantidad de efectos fisiológicos sobre los aparatos respiratorio, circulatorio, locomotor, digestivo, excretor, reproductor y sobre los sistemas nervioso, endocrino y sensorial. Todos son susceptibles, según las prioridades, de ser estimulados por la canalización de la energía Reiki.

Los beneficios del Reiki son infinitos, es la Energía Universal, Divina, que actúa en cuatro campos principales: físico, mental, emocional y espiritual, trasladándose sabiamente al área que la persona más lo necesite. Permite lograr relajación profunda, disminuir el estrés, lograr serenidad y paz interior.

Se puede canalizar a seres humanos, plantas, animales; también se puede dar Reiki a los alimentos y a los medicamentos para quitarles los efectos nocivos y potenciarlo, lo mismo a las esencias florales y remedios homeopáticos o fitoterapéuticos. Las aplicaciones de Reiki no tienen límites.

Es importante destacar que esta disciplina no esta reñida con ningún credo o religión, ni es contradictoria con ninguna concepción de vida, aquí no existen razas ni colores, manteniéndose por principio un alto respeto por la visión de mundo de cada persona, ya que proviene de la única fuente de Energía Divina.

Todos podemos ser un canal de Reiki; no existe límite de edad, ni exige condición previa. La técnica es segura, sin efectos secundarios ni contraindicaciones. Tras la sintonización energética, que solamente la puede dar un Maestro de Reiki durante el seminario, usted se podrá aplicar REIKI inmediatamente por el resto de su vida, aunque deje de practicarlo durante un largo periodo, y después de 21 días de auto-tratamiento, entonces podrá aplicarlo a terceros.

El practicante coloca las manos y la energía fluye en la intensidad y calidad determinada de quien la recibe. Se puede practicar la autocuración, la curación a otros y curación a distancia.

El Reiki es una apertura al corazón, al amor en su interior, el Reiki puede ser un camino para encontrarse con uno mismo. Todo depende de la voluntad de crecer y principalmente de la intención. La esencia del Reiki es AMOR.

Preguntas más Frecuentes

¿Puede el Reiki hacer daño a quien lo recibe?

No, es completamente inofensivo puesto que solamente fluye en las cantidades que necesita el receptor.

¿Qué efecto tiene el Reiki sobre el terapeuta?

El terapeuta no ocupa su propia energía, él solo es el canal por el cual ésta fluye, beneficiándose también de ella al ser el catalizador durante el proceso.

¿Se necesitan poderes o habilidades especiales para poder aplicar el Reik

No, y tampoco se requiere de un gran esfuerzo, puesto que todas las personas pueden hacerlo una vez armonizados sus canales

¿Es necesario creer en ello para poder hacerlo?

No, Reiki funciona igual, incluso en personas inconscientes y en niños muy pequeños, así como en los animales y en las plantas.

¿Es difícil para una persona llegar a ser un canal de Reiki?

No, es muy sencillo e incluso los niños pueden aprenderlo. Lo importante es querer hacerlo desde el corazón y no tomarlo como algo de “moda”. Todos nacemos con el Reiki solo necesita que un Maestro de Reiki haga la sintonización de la energía.

¿Disminuye la calidad o cantidad del flujo energético del terapeuta?

No, al contrario, mientras más se ejercita esta capacidad, más fuerte será la corriente energética que fluya a través de las manos.

¿Cuántos tratamientos debería recibir?

No existe un número establecido. Cada persona es diferente y puede responder de manera diferente al tratamiento. Si nunca has recibido un tratamiento de Reiki y simplemente te interesa experimentar Reiki para ver cómo podría influir en tu salud o tu vida, con unos pocos estarás bien e incluso si eres sana rejuvenecerás. Ahora, si padeces de una condición más seria y sientes que necesitas apoyo, organiza una rutina de tratamientos. Lo normal es de cuatro sesiones consecutivas, luego puedes continuar con una a la semana o cada quince días, todo dependerá de tus síntomas. En todo caso tu terapeuta puede darte alguna sugerencia al respecto.

¿En qué consiste el tratamiento?

Después de orientar al receptor sobre la técnica, el terapeuta pone suavemente sus manos en ciertas áreas específicas del cuerpo, esto se hace generalmente sobre una camilla. Se puede escuchar una melodía de relajación y los receptores permanecen totalmente vestidos durante la sesión, la cual dura aproximadamente una hora.

¿Puede sanarse un hueso quebrado?

Si, siempre y cuando primero haya sido enyesado si es el caso. La energía sanadora de Reiki pasa a través del yeso y ayuda la reconstitución del hueso en un período más breve cuando se tienen varias sesiones.

¿Debería esperar sentir algo especial?

Lo mejor es no hacerse expectativas, ya que todas las personas como universos distintos aunque sean similares tienen experiencias distintas incluso hay personas que no sienten nada, aunque eso no significa que la energía Reiki no esté trabajando en ellos. En ocasiones, las personas tienen sensaciones de calor en diversas zonas del cuerpo, una especie de hormigueo, ven luces de distintos colores, mucha calma y relajo e incluso se quedan dormidas; otras sienten que la emoción les fluye. Se puede experimentar alegría o un gran sentimiento de amor incondicional. Puede que vengan pensamientos o recuerdos de situaciones aflictivas que necesitan ser desbloqueadas.

¿Se puede dar Reiki a plantas y animales?

Reiki es excelente para todos y todo, incluso para plantas y animales, éstos últimos siempre estarán rondando en la habitación donde se aplique Reiki y se acercarán al terapeuta hasta que absorban la cantidad que necesitan.

¿Debería estar tendido a la hora en que se acordó una sesión a distancia?

No, a menos que así lo desees, pero trata de que sea en un horario cómodo donde puedas relajarte y disfrutarlo.

¿Cómo puedo saber que he recibido un tratamiento a distancia?

Puedes saberlo basándote en cómo se siente tu cuerpo. A veces se siente algún pequeño malestar al comienzo o por el contrario puede que te quedes dormido o visualices algunas luces energéticas de algún color, estos como otros síntomas pueden ser señal de que la energía está funcionando.

¿Cuánto dura un tratamiento a la distancia?

Por lo general, un tratamiento a distancia dura entre 20 y 30 minutos.

¿Debo suspender mis medicamentos y las visitas al médico?

Definitivamente NO. Reiki es una terapia complementaria, no reemplaza los cuidados médicos, tampoco ningún terapeuta de Reiki está en condiciones de hacer algún tipo de diagnóstico, a menos, como es el caso de algunos, sean efectivamente médicos.

¿Es Reiki una religión?

No. Reiki no es una religión y tampoco está reñida con ningún credo. Cualquier persona, sin importar su tipo de creencia, ni raza, ni color pueden recibir los beneficio de Reiki.

¿Cualquier persona puede aprender a dar tratamientos de Reiki ?

Sí, como decíamos anteriormente, cualquier persona puede aprender a dar tratamientos de Reiki, no se requieren habilidades especiales, sólo tienen que recibir de un Maestro de Reiki las “armonizaciones” correspondientes a cada grado. Muchas personas toman cursos de Reiki para ayudar a un miembro de la familia que está enfermo o para auto-tratamiento.